Ultrasonido en el Embarazo
Antes de la llegada del ultrasonido en Venezuela, el control prenatal se realizaba con una cinta métrica para calcular la altura uterina, un estetoscopio de Pinard (un pequeño instrumento en forma de trompeta) para escuchar los latidos cardíacos fetales, y un tensiómetro. Prevalecía en ese entonces el estado de salud materno en forma tradicional y se le restaba importancia a muchas patologías asociadas al embarazo que a la final tenía sus impactos en el producto de la concepción, y en la propia madre. En la década de los 80 y 90 se inicia la exploración ultrasónica del feto con una tecnología incipiente que permitía valorar ciertos parámetros fetales; tales como el número de fetos, localización placentaria, líquido amniótico y edad gestacional por parámetros biométricos. La moda de la época era saber el sexo del producto de la concepción y los Obstetras de entonces, lograban fama con solo esa información.
Desde esa epoca los adelantos tecnológico se mueven a una velocidad abismal. La llegada de la ecografía doppler para valorar el perfil hemodinámico materno fetal marcan un antes y un después en la obstetricia. Los profesionales se entrenan, se preparan, invaden los conocimientos en salud materno fetal como un binomio inseparable para el cual debemos implementar acciones de vigilancia y corregir patologías medicas asociadas a la gestación para disminuir la mortalidad y morbilidad materna y neonatal. En ese sentido se han logrado grandes avances hasta la fecha.
